La luna llena brilla en un cielo repleto de estrellas; el aroma que desprende una copa de vino viejo y el sonido de las olas rompiendo en el mar aderezan el ambiente. Una pareja de enamorados se susurra al oído, se acaricia y se besa; ambos juguetean como tortolitos sin preocuparse de lo que está sucediendo al otro lado…
Unos minutos después comienzan el balanceo y los movimientos suaves. Es el precalentamiento… La temperatura del cuerpo aumenta, y un tímido, pero poderoso canto de sirena hace que millones de individuos se preparen para correr la carrera más dura del mundo; saben que hoy puede ser su día, el clima es inmejorable y muy probablemente la salida se dé sin problemas. Todos los participantes tienen los nervios a flor de piel; el camino será muy difícil y solo uno entre tantos podrá conseguir la victoria.
Esta no es una carrera común, esta es la competición más exigente del mundo, es una galopada a vida o muerte. Es tan grande la gloria del que la gana, que se enfrenta a un mundo desconocido.
El ambiente es tenso, los participantes se desean suerte y claman para que el evento sea un tributo a la deportividad.
Los balanceos y el movimiento suben de intensidad, la temperatura se dispara a niveles máximos y el sensual canto de la sirena ya se impone con claridad diluyendo el sonido del mar; es sin duda el pistoletazo de salida hacia un largo y tortuoso recorrido de unas 250.000 micras. Una carrera brutal en la que habrá que dar el mil por mil para conseguir alzarse con la victoria…
Finalmente, el más rápido, el más valiente y el más fuerte de los individuos consigue llegar hasta la ansiada meta. Exhausto y abatido, el brillante campeón no puede contener las lágrimas de emoción; ha sido el vencedor entre 250 millones de corredores…Ahora tocan 9 meses de reposo antes de que pueda disfrutar del premio más valioso que puede obtener un ser: LA VIDA.
Este es mi muy sentido homenaje a todos los espermatozoides españoles que perecieron en tantas y tantas carreras.
Y a ti que estás leyendo esto, piensa que un día tú también fuiste ganador de la carrera más dura y exigente del mundo. Por respeto a los casi 250 millones de compañeros que no la ganaron, disfruta como si no hubiese mañana de lo que aquel día conseguiste: Ama, ríe, diviértete y nunca, nunca jamás, ¡dejes de soñar! 😘😘