MI QUERIDA GATA CLASS, CON TODO MI RESPETO Y ADMIRACIÓN ❤️

 

En enero de 2009, en una noche lluviosa y fría de invierno, apareció tras una de las ventanas de nuestra cocina una pequeña y raquítica gatita de color blanco y manchas grises. Estaba en horas bajas, desnutrida, débil y algo mojada. Mientras yo preparaba la cena, ella no dejaba de observarme a través del cristal. En un primer instante no le hicimos mucho caso; es frecuente el tránsito de gatos por esta montaña y no podemos dar de comer a todos los que deambulan por aquí.

Antes de irme a dormir, me acerqué de nuevo a la cocina y la gatita seguía allí, fija, inmóvil y con una mirada muy profunda, de esas que no necesitan palabras. A la mañana siguiente, al entrar en la cocina para preparar el desayuno, vi que la pequeña felina seguía observándome a través del cristal, exactamente en la misma posición en la que estaba la noche anterior. Sus ojos, abiertos como platos, transmitían esperanza y no se atrevían a parpadear para no perder una oportunidad de alimentarse. Durante varios días se repitió la historia. Un buen día decidí salir y darle de comer. Al principio se asustó. El miedo vencía a las ganas de comer. Se acercaba y salía corriendo en una escena al más puro estilo “Bailando con lobos”.

Decidimos adoptarla en nuestra parcela y bautizarla con el nombre de “Crisis”. Su estado lamentable y el tema del momento nos pusieron de acuerdo enseguida…

Desde aquel día, “Crisis” se ha convertido en un ejemplo de constancia, tenacidad y espíritu de sacrificio: Llueva, nieve o caigan rayos, “Crisis” siempre nos mira desde la ventana indiscreta. Su estado físico ha mejorado mucho, aunque sigue siendo flaquita y pequeñita, pero es una gata con mucho estilo y todos los gatos de Monte Picayo están loquitos por ella, incluido el nuestro.

Hoy he llegado a casa cansado, abatido. No ha sido un buen día. Me pongo a hacer nuestra cena; las luces exteriores están apagadas, pero vislumbro una sombra. Es ella. La luchadora, la constante, la inagotable, mi gata. La miro a ella y todos los aspectos negativos del día se me olvidan. Es el símbolo de la lucha y del “Querer es poder”, madre coraje donde las haya.

Algunas veces me pregunto: ¿Cómo? Y, ¿por qué? Llegó hasta aquí. ¿Realmente cuidamos nosotros de ella, o es ella la que con su actitud nos ayuda? ¿Cómo es posible que una cosa tan pequeñita nos infunda tanto respeto y admiración?

Así es que mi querida gata, a partir de hoy dejarás de llamarte “Crisis” y pasarás a llamarte “Class”. Mañana tengo un día muy importante; nos vemos en el desayuno…          

1

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Entradas relacionadas

La carrera más dura del mundo ❤️ 😜

La luna llena brilla resplandeciente junto a un cielo repleto de estrellas; el buqué que desprende un vino viejo y el sonido de las olas rompiendo en el mar aderezan el ambiente. Una pareja de enamorados se susurra al oído, se acaricia y se besa; ambos juguetean como tortolitos sin preocuparse de lo que está sucediendo al otro lado…

Leer relato

EL CLUB DE LA LUCHA 😜

El pasado fin de semana se celebró en Valencia un congreso internacional que reunió a más de 700 científicos de todo el mundo. La comunidad científica está muy preocupada porque la vida cotidiana es cada vez más dura y exigente, la sociedad cada vez presiona más y el ser humano tiene cada vez menos capacidad para afrontar problemas. Somos más débiles que nuestros padres, y mucho más que nuestros abuelos. Si el problema no se corrige, el ser humano puede estar abocado a la extinción.   

Leer relato

POLIAMOR 😜

Últimamente estoy muy preocupado con todo el tema del poliamor, las relaciones abiertas y todo eso que veo en la tele de vez en cuando. Tengo una hija de 10 añitos que supongo que dentro de 10 o 15 años nos traerá a cenar a casa a un pipiolo o pipiola (que, hasta ahí, estoy preparado)

Leer relato